El Mundial es un evento que activa el consumo, pero desde la perspectiva corporativa también mueve la productividad: los empleados quedan más atentos, cambian horarios y, en algunos casos, disminuyen su presencia en la oficina para seguir los partidos. Estudios globales indican que el Mundial 2026 podría generar una pérdida de productividad de hasta 17 mil millones de dólares en empresas internacionales, mientras que entre 27% y 37% de los trabajadores planean modificar sus horarios o usar ausencias para acompañar el evento (Reuters, 2026; UKG, 2026).
En Lima, esto no es solo una preocupación teórica: las empresas con equipos híbridos o presenciales saben que el flujo normal de trabajo puede alterarse, sobre todo en horarios de partidos nocturnos que afectan el descanso y la llegada a la oficina (WegoBeyondHR, 2026; GulfTalent, 2026).
La oficina como espacio de energía, no de tensión
Algunas empresas están respondiendo con horarios flexibles, ventanas de trabajo ajustadas o permisos de trabajo remoto en días de partidos relevantes (Reuters, 2026; GulfTalent, 2026).
En Lima, este enfoque puede ser especialmente útil para empresas que necesitan mantener productividad pero también cuidar la experiencia del equipo. Una sede corporativa con buena conectividad, espacios de trabajo definidos y protocolos claros permite que la flexibilidad no se vuelva caos, sino una herramienta de gestión del talento que proteja el resultado (WegoBeyondHR, 2026; Fortaleza, 2026).
La ubicación como factor de calmado
La ubicación de la sede también juega un papel en la gestión del Mundial. En mercados como Lima, submercados como San Isidro y Miraflores concentran más del 80% de la ocupación total de oficinas y mantienen una vacancia baja, lo que indica que las empresas buscan espacios bien ubicados para sostener su operación con mayor control y menor fricción (JLL, 2025).
Una oficina bien ubicada reduce el tiempo de traslado, mejora la experiencia diaria y permite que el empleado llegue con más energía, incluso en días de Mundial. En un contexto donde el tiempo y el estrés de movilidad son factores críticos, la ubicación se convierte en un elemento de protección de la productividad (JLL, 2025; WegoBeyondHR, 2026).
Cómo una empresa puede prepararse en Lima
Para una compañía en Lima, la mejor estrategia no es prohibir ni ignorar el Mundial, sino definir una política clara que protega la operación y al mismo tiempo respete el interés del equipo. Esto puede incluir:
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horarios más flexibles en días de partidos,
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uso de oficinas como espacios de conexión y no de presión,
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y comunicación anticipada sobre expectativas de trabajo.
Cuando la sede está bien diseñada y la gestión es consciente, el equipo puede mantener foco, energía y sin perder el sentido de pertenencia (Fortune, 2026; GulfTalent, 2026).





